domingo, 26 de octubre de 2014

DESPEDIDAS

Me he preguntado mil veces cual es el dolor "más doloroso" que tenemos que soportar en nuestra vida. Estoy segura que lo que más duele en la vida es la muerte de un ser querido. ¿Pero en que orden?.
Cuando fallecen tus abuelos sientes que una parte de tu infancia se va con ellos, te quedas con medias navidades, con Reyes extraños, sin una parte entrañable de tu familia. Con el fallecimiento de tus padres adquieres el titulo de "huerfano" desde el momento cero sin hacer caso a los años que tienes cuando ocurre. Ya no tienes ese apoyo, desaparece de un plumazo las personas en las que te apoyabas. Te das cuenta que ya no habrá más compras de navidad con tu madre, que sus comidas se ha extinguido con ella, que tu padre ya no volverá a decirte "en mi época...", que los marcos de fotos entran a formar parte de tu vida porque es la unica forma de tenerlos aún contigo. La muerte de un hermano es un hachazo en el alma, creo que es la muerte más dolorosa después del fallecimiento de un hijo. Es algo que jamás llegas a entender porque los hermanos son el resto de tu vida, la que no se llevan tus abuelos. Vivir ese episodio es cruel, inhumano y te produce una herida tan profunda que tarda en cicatrizar muchos años, demasiados. La muerte de una hijo hace rayar la locura, es el dolor mas punzante, injusto, irracional y antinatural que existe. No creo en la recuperación de los padres, se aprende a sobrevivir desde ese dia, pero esperando que cuando todo acabe volveremos a estar con ellos. Es el dolor del esperar llegar a donde están, el único motivo para seguir aquí.
Y la muerte de "la mejor amiga"?. Que pierdes cuando ella se va?Que sientes?. Se siente todo, una mezcla de sentimientos horrible, pierdes tu tiempo con ella, las confidencias, los secretos inconfesables, los amores, los llantos comunes, los enfados y los perdones.
Hoy fui al tanatorio a abrazar a un amigo que ha perdido a su madre de golpe, sin avisar. En frente unos profesores despedian una compañera que se les fué en una semana, sin tiempo de despedidas.En el piso de abajo una compañera de trabajo despedia a su tia-abuela y en frente, unos vecina de toda la vida lloraba a su hermana. Distintas edades, distintas familias y distintas historias, pero todas con los mismos sentimientos hacia los suyos, con lágrimas en los ojos y caras de incredulidad. Mucho dolor en aquel espacio tan pequeño y cuantas historias que desaparecen. Un dia triste. Buena noche.

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