sábado, 16 de mayo de 2015

PREELECTORALISMO

Estoy harta, hasta las narices del periodo preelectoral.Me endemonia pensar los miles de euros que mueve cada candidato para intentar convencernos de sus buenas intenciones para con "su pueblo". Abrir el buzón para encontrarme esos sobres que anulan la capacidad de decisión, de "mi" decisión. Mi ciudad empapelada de fotos de dientes blanqueados, porque esos dientes no son auténticos, están marfileados con photoshop. Y esas caras, con ese buen color, sin una arruga, sin una legaña...todo mentira.Luego te los cruzas en la calle y los ves ahí, tan pálidos, ojerosos, despeinados y con sus dientes del color de siempre. El coche con la megafonía rompiendonos la cabeza durante quince días, vota a...vota a..., sin respetar el descando dominical, ni mis terribles insomnios. He de confesar que más de una vez he tenido el tibio pensamiento de bajar a la calle y pegarle un hachazo cual posesa al ruidoso coche.
Me confieso entusiasta de los noticieros, pero en periodo preelectoral me envenenan, tanto mítin, tanto yo os prometo, tanta y tanta mentira...me saturan, hasta me quitan las ganas de estar informada. Enciendes la televisión y ahí los ves, todos subidos a una tarima en un escenario ya de por si alto, donde ya se demuestra quienes son los de arriba y quienes los de abajo, para qué quieren estar aun más altos?. Pues por pura pose, por ese egolatrismo político recalcitrante. Y los de atrás, esa especie de coral con la sonrisa perenne, todos jóvenes, todos repeinados, todos felices de que el de la tarima les esté jodiendo su futuro, pero eso si, sin perder la sonrisa. 
Como ha cambiado el mundo de la política. Ahora tenemos chicos guapetones pero sositos, progres con cara de susto, semipijos con chaqueta de pana, abuelonas que atropellan...menos gente normal con buenas ideas, tenemos de todo.Por que mira tu una cosa, tanto le costaba al de la coleta desvincularse de Venezuela, al guapito decir que su antecesor fue un pelele, al que presume de venir de una familia de clase media que abrazó las juventudes pepedianas, al esqueje del califa que no  tienen un programa electoral apetecible, tanto les cuesta por favor. No creo en los partidos, todos me parecen iguales, todos un plagio de si mismos, sin promesas apetecibles, sin entusiasmo para sacar al pais de este pozo negro, sin capacidad para generar ilusiones, ni pensamientos de futuro, sin posibles para disminuir la lacra del desempleo...
Solo queda una semana de sobres, megafonos, carteles, tarimas y corales, menos mal, ya me está llegando el siete al ocho. El dia veinticuatro nos veremos en las urnas, votaremos, seguiremos los resultados en los informativos, y ya ese mismo día por la noche conoceremos los resultados, los ganadores y los perdedores. Lo más curioso será que todo seguirá igual, seguiremos viviendo en un país tercermundista, seremos igual de pobres e ingenuos, y dormiremos igual de mal. Buena noche.

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