sábado, 17 de junio de 2017

MI GUERRA

Antes de que leáis esta entrada, deciros que por una vez en mi vida he tenido suerte, mucha suerte, y aquello que parecía un cáncer no lo ha sido. Estoy enferma, mi pulmón está enfermo, seriamente enfermo, pero no se trata de un cáncer. No quiero modificar el blog porque en el momento de escribirlo expuse lo que sentía, un terremoto de sentimientos que me ayudaron a comprender como cambia la vida propia con un simple diagnóstico. Esta entrada va dedicada a todas las personas valientes que luchan por una grave enfermedad, tenga el nombre que tenga. A mis valientes.

Hola, me llamo Julia, tengo 50 años,soy madre de dos adolescentes estupendos,  narradora de este blog, enfermera vocacional, amiga de mis amigos hasta la médula, gran defensora de la sonrisa y de los abrazos, amante de los paseos por la playa, apasionada por la música, enamorada de la fotografía y desde hace diez días, enferma de cáncer.
Estoy segura que más de uno se acaba de echar las manos a la cabeza mientras piensa: ¿cómo puede decirlo así, de esta forma tan inpersonal, tan fría, tan clara?. Pues porque yo no me lo he buscado, simplemente él ha querido instalarse en mi pulmón, así, sin previa invitación. Creo que lo odio, no, lo sé, lo odio, y no lo quiero en mi cuerpo, ni cerca de mis hijos, ni tan siquiera en mi mundo. Pero ahí está, hasta ahora tan callado mientras crecía, sin darme la oportunidad de habérmelo cargado antes. Un fallo no, muchos, tres años de fallos. Y muchos oídos sordos. Desidia.
¿Y qué siento?. Pues no lo sé, una mezcla de sentimientos bestiales: miedo, odio, pena, ira, desesperanza, debilidad, incredulidad, frío, vértigo, angustia, y todo esto elevado a la enésima potencia. No ha sido una buena semana, demasiadas malas noticias, demasiada carga para una vida, demasiada condena.
Oigo una y otra vez palabras de ánimo, que agradezco de corazón. Me han abrazado hasta el ahogo, intentando exprimir el miedo. Me han enternecido sus lágrimas, curiosa reacción la mía, realmente ellos me emocionan mucho más que este extraño  que crece en mí.
Me sorprende como aprovechan mis movimientos y mis ausencias para preguntarle a los míos cómo es posible que mantenga el humor y la sonrisa intacta. Ni yo sabría contestar a eso en este momento.
Vivo en un tiempo de descuento hasta el día de la cirugía; no quiero pensar en verano, ni en navidad, ni más allá de dos días en mi vida. Sé lo que voy a hacer mañana y quizás pasado, pero no el otro .
He hablado con mis hijos,les he explicado lo que me ocurre, aunque no tengo claro que hayan entendido que esto será una guerra dura, de la que me gustaría protegerlos, a sabiendas de que no podré hacerlo. He visto llorar a mis amigos, he visto mi miedo en sus ojos, he secado sus lágrimas mientras mis manos temblaban y he tomado la decisión de mantener la serenidad y la esperanza.
En unos días comenzará una pelea dura, intentaré no decaer ni perder el hilo de la sensatez, prometo intentar esquivar los pensamientos grises y tornarlos de color, buscar la fuerza en la positividad, arañar la esperanza de la última capa de mi optimismo vital, soñar con la curación.
Y para esto os necesito, no tengo que decir quienes sois, eso lo sabeis, cada uno en su espacio, cada uno en su forma, pero todos necesarios. Un abrazo, unas palabras, esa mano que me sujete, el beso en la frente, una llamada, un lo siento o un no te dejaré caer, todo vale porque son piezas que encajan en esta situación de caos.
Hola, me llamo Julia, soy la autora de este blog y tengo cáncer. Y os prometo que lucharé para quedarme aquí hasta el final. Buena noche.


No hay comentarios:

Publicar un comentario