¿Qué puedes hacer cuando tienes a dos mujeres en la misma unidad, una que ha perdido un hijo y otra que acaba de tenerlo?. ¿Qué puedes decir que a ninguna de las dos las pueda herir?. No puedes felicitar a una. No puedes decirle lo siento a la otra. Difícil situación.
Me acerqué a la primera, cogí su mano y se la apreté. Ella también hizo lo mismo con mi mano.
Me acerqué a la cama de la otra mujer, pasé mi mano por encima de la suya. Ninguna palabra hubiese tenido significado. Creo que las dos me entendieron. Qué gente mas bella.
Esa mañana me levanté tarde y me fuí a la cocina para preparar el desayuno. Cómo todas las mañanas encendí la radio y ahí empezó mi enfado con la noticia sobre las tarjetas negras.
¿Cómo puede ser posible que esta pandilla de descerebrados hayan gastado tal montante de dinero en lencería, viajes, regalos, comidas...?.
¿Cómo puede ser posible que lo hicieran con toda impunidad, sin que nadie atendiera a una supuesta existente conciencia moral?.
¿Cómo podían acostarse por las noches y dormir tranquilos sin pensar que estaban robando a muchos españoles que a duras penas son capaces de pagar la hipoteca y están condenados de por vida?.
!Qué asco de gentuza!.
Uisss, cambian de noticia, ahora la señora vicepresidenta y la ministra de sanidad haciendo palmitas, malentiendo que se sienten las heroínas de la curación del ébola de Teresa.
Pues al parecer así es, sólo les falta que se hagan la una a la otra la ola. Pobre Teresa, ella lucha por superar un ébola, y estas dos brindan como si el mérito fuera suyo.
¡Qué asco de gentuza!.
Ahora la noticia sobre Olvido, esta mujer que no aprende, que en cuanto se bebe dos copas y se le pone un varón a tiro, se corre un juerga sexual, eso si, sin dejar de pensar en lo enamorada que está de su marido.
Y como no sabe cómo salir de atolladero donde se ha metido, se hace un "mierdiprograma" de cotilleo y se declara adicta al sexo.
A esta abanderada de la nueva libertad sexual le llevan al programa una psicóloga que le dice que está enferma, que no sé que enzima le falta y por eso se "tira" cuanto varón se cruza en su camino. Eso sí, tremendamente enamorada de su marido y sufriendo por sus hijos.
¡Qué asco de gentuza!.
Claramente ser una caradura es más rentable que ser funcionario en este país.
¡Qué harta me tienen!.
Buena noche.
No hay comentarios:
Publicar un comentario