sábado, 13 de diciembre de 2025

FELIZ TODO


Feliz Navidad, feliz cumpleaños, feliz fin de semana, feliz año, felices vacaciones,...

Haciendo cálculos, de 365 días que tiene el año, las personas te desean felicidad cuatro días en diciembre, un par de fines de semana, el día de tu cumpleaños y basta.

Los días restantes, te las tienes que apañar tú solo para ser feliz, sea como sea y si puedes, claro.

Cruzarte en un lugar con la persona a la que no soportas, esa "amiga" con la que hace años compartías tus secretos pero de la que ahora te irrita hasta el aroma de su rancio perfume, la que cada vez que ronda a menos de un metro de tu zona de confort te produce una dentera insoportable, la que sonríe a la vida con un poco de aire artístico y un mucho de no ser nadie. Esa persona a la que cada vez que le miras a los ojos es imposible no retarla a salir de ese oscuro pozo de poder y con la que desearías solucionar de una vez las deudas del pasado para mi calma interior y pasar página, esa, esa va y te desea felicidad...

Pero en mi vida doy prioridad a las "otras personas", las que no has visto en mucho tiempo y te escriben un mensaje deseándote lo mejor. Yo no quiero que "me deseen", quiero tomar un café contigo y contarte que el tiempo pasa, que para unos con más prisa que para otros, que las risas se pierden cuando ya ha pasado el tiempo, que aún podemos solucionar lo que queramos y aprovechar cada instante que nos quede...

También a todos aquellos que lo desean porque son felices en estas fiestas, los que te abrazan, los que se emocionan, los que comparten con complicidad los ojos vidriosos, la persona que se molesta en escribirte algo bonito, amable y cálido. Y el que quiere que nos veamos y compartamos un vino con carcajadas de las de verdad, los que te preguntan y esperan realmente la respuesta, la que me peina el pelo con sus dedos cuando se da cuenta que no puedo más, el que busca la sonrisa en las sombras de mis ojos, el que te incita a baila sin pudor en una carretera recóndita, la persona que respeta mis silencios y es complice con miradas de reojo, el que comparte conmigo sus gustos y mis defectos, el que me quiere como amiga sin fronteras, el que me quiere como él o ella quiera, sin más.

No quiero que me deseen felicidad por compromiso, ni estar cerca de nadie que cumpla con normas sociales arcaicas, ni al que rumia venganzas sin verdades, tampoco al que presume sin darse cuenta de lo que carece, ni al que el poder le da agrias ideas de venganza, y menos, al que no diferencia su tormenta de mi calma.

Agradezco la felicidad de los que caminan en mi vida sin hacer ruido, y de los que hablan con un tono cálido y sincero, de los que abrazan con los ojos cerrados más de seis segundos, de los que roban besos tímidamente permitidos, de los que escuchan más allá de las palabras, de los que acarician con la voz, de los que acompañan sin tropezones injustos, de los que aprendes algo bonito cada día, de los que te echan de menos y es cierto, de los que están con ternura en los fracasos y te sonríen con un guiño en los logros y de los que quieren ser en mi existencia.

También de los que comparten momentos absurdos con carcajadas sinceras, de los que disfrutan del humor inteligente, de los que quieren tiempo compartido para y conmigo, de los que son comedidos en mis silencios, de los que disfrutan de cada segundo de cada hora, de los que dicen, de los que no callan, de los que no te olvidan, de los que siempre están, de los que quiero.

Buena noche.