domingo, 16 de octubre de 2016

CASI MIS CINCUENTA

Casi cincuenta años, medio siglo, esa edad en la que ya eres una señora, una madura, en la que se supone que ya has recuperado tu tiempo y en la que se supone que disfrutas de todo lo tuyo. !!Una leche!!. Aquí estoy a unos meses de llegar a esas edad que no marca sino más el hartazgo acentuado de una vida en la que no te permiten cambiar. Ayer alguien me dijo: "Oye, para tu fiesta de cumpleaños sorpresa, quién quieres que venga, tus amigos o tu familia?". Juro que me quedé sin palabras por unos segundos, luego pensé mi respuesta y me la tragué, como he hecho mil y una vez. Paso, no quiero una fiesta, ni sorpresa ni organizándola yo, como siempre. Quiero largarme a un hotel de cinco estrellas, alojarme en una suite, que me den un masaje desestresante, cenar dos quilos de camarones, beber un buen ribera y estar SOLA.
Si revuelvo mi memoria, me acuerdo cuando quería estudiar inglés, ir a clase de manualidades, clase de canto, guitarra, ir a un gimnasio, estudiar, diseñar abalorios, dar clase,..., siempre me convencía de que pronto lo haría, solo tenían que crecer un poco mis hijos y ganaría tiempo. Tengo casi cincuenta y ni inglés, ni manualidades, ni canto, ni..., nada de nada. Ser la única mujer en una casa de "machos" es lo más aburrido, frustrante, aislante y exasperante que hay para una mujer. Todos dan por supuesto que la casa es tuya, no el mejor sillón, ni la mejor porción de comida, ni los mejores momentos, no, eso no, la casa física con su limpieza, su orden, su avituallamiento y todo lo que implica cuidado de su continente, donde por supuesto, tú no ocupas un lugar destacado, o ni siquiera ocupas un lugar.
Tengo casi cincuenta años y lo único que quiero es ser una persona individual, con vida, con ilusiones, con sueños, con dignidad, CON TIEMPO. Ahora muchos estareis pensando "coño, que egoista", sinceramente, me importa un bledo. Con casi cincuenta reivindico lo que os he entregado de forma altruista y fantástica para vosotros, y enfermiza para mí. Ya no recuerdo cuando fue la última vez que pensé en mi, que me cuidé, que respiré sin pensar antes en vosotros, que hice lo que realmente me daba la gana, que hablé sin enfadarme, que salí de compras exclusivamente para mi, que cociné el plato que realmente me apetecía, que elegí libremente un viaje, que disfruté "mis vacaciones", que me regalé un fin de semana, que me he dedicado una tarde para mi cuerpo, que he dormido de un tirón....Ya no recuerdo...
Pues ahora, casi con cincuenta voy a hacer temblar vuestros pilares, esos que habeis ido afianzando desde hace años a base de cementar mis ilusiones. Y esto no significa que no os quiera, que sí, que lo hago con toda la intensidad posible, pero eso no justifica que me ahogue en vuestro cariño. Así que empezad a despertar en vuestro jardín de las delicias, desperezaros de una puñetera vez porque "mamá" va a empezar a vivir lo que le quede de vida con la misma intensidad que tenía que haberlo hecho hace ya muchos años. Y no, no me he vuelto loca, solo voy a recuperar lo que la vida me debe por derecho.
Una cosa más: esto me lo he prometido, y lo que prometo lo cumplo. Dicho queda. Buena noche.